Historia de los casinos

En los últimos años, los casinos han ido evolucionando desde pequeños antros clandestinos hasta grandes recintos de ocio. Por ejemplo, el cine nos ha mostrado cómo se han cambiado desde los viejos salones del oeste, en el que las disputas se resolvían a tiros, hasta los grandes y glamourosos casinos de Las Vegas. Y ahora, en el siglo XXI, y como no podía ser de otra forma, el modelo es el presentado por 888 Casino Online: a distancia, a un click de ratón y cumpliendo todas las normas de seguridad marcadas por la ley.

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El origen de los juegos de azar

El juego ha existido toda la vida. Hace casi 3000 años, en China ya existían juegos de hacer. Los dados, por ejemplo, han sido una constante en la antigüedad y los encontramos desde Egipto hasta la Hispania romana. En casi cualquier ciudad de esa época encontraremos tableros en las calles para que niños y adultos jueguen.
El ejercito trasladó los juegos de azar entre diversos territorios añadiendo nuevos elementos con el paso del tiempo. Así, pronto, a los dados y las tabulas se unieron las cartas. Las primeras de las que tenemos constancia provienen de Oriente (no se tiene claro si de China o India) donde surgen en el siglo XII. Y, de la mano de los musulmanes (algunos autores hablan de los cruzados), los naipes llegarían a Europa solo un siglo después. Claro ejemplo de que estos juegos se hicieron muy populares.


Las primeras prohibiciones

Tan populares que, en 1310, en Cataluña, fueron oficialmente prohibidos. Se trata de la primera mención en Europa a estos juegos que se hicieron tan notorios como peligrosos. Y desde muy pronto tenemos constancia de peleas y trifulcas y la perdida de fortunas derivadas del juego. Y las prohibiciones se extenderán por los reinos cristianos, que además veían en las cartas un camino para acercarse a los infiernos.

Entre los españoles ilustres que debieron de marchar a las Américas buscando salvar sus vidas y lo poco que conservaban, nos encontramos al novelista Antonio de Torquemada, famoso en su época y cuyos libros son citados en el mismísimo Quijote. Y eso que el afamado escritor es uno de los primeros en escribir sobre estos juegos de azar en su “El Ingenio, o juego de marro, de punto, o damas…” (Valencia, 1547), hoy perdido. Como él perdió su fortuna en Nápoles.


El nacimiento de los casinos

Durante mucho tiempo, no existieron lugares destinados al juego. La práctica no era aceptada por las autoridades y, salvo entre la soldadesca, no estaba bien visto participar en ellos. Era uno más de los placeres pecaminosos que podían satisfacerse en las casas de tolerancia, tabernas y tugurios. Sine embargo, todo va a cambiar cuando la aristocracia descubra el gusto por ellos.
Así, en su origen, los casinos eran casas en el campo en los que la clase alta se reunía para participar en juegos de azar. Juegos en los que se apostaba a espaldas de la ley y la iglesia; de los unos por dinero y de los otros por moral. Poco a poco, el tiempo transformó estos lugares escondidos en centros de lujo y exclusividad. Será en el siglo XVII, concretamente en 1638 cuando el gobierno de Venecia anunció la apertura del Casino di Venezia en el que se podía jugar libremente y de forma pacífica, pero, y esto es importante, solo durante la época de carnaval. Este periodo, previo a la cuaresma cristiana, en la que la Iglesia hacía la vista gorda con todo tipo de libertinajes.

Sin embargo, lo que debía ser temporal se convirtió en permanente y aún hoy puedes visitar el Casino di Venezia muy cerca del Canal Grande que divide la ciudad. Sería el primero de los muchos que surgirían en Europa. Tratando así de controlar la actividad y buscando su legalización. También en America comenzaría su expansión en el siglo XIX, primero vinculado a los salones en los que se entremezclaban taberna, zona de juego y habitaciones; y, después, en los grandes salones de juegos de la zona oriental del país.
De hecho, los casinos comenzaron a extenderse por ciudades y pueblos de todo el mundo, como lugares de reunión. Todavía, a día de hoy, encontramos muchos municipios españoles en los que siguen existiendo como lugar de reunión para sus mayores, en los que se mezcla charla, vinos y algo de juegos.


Casinos cinematográficos

En Europa, no se puede hablar de un casino sin hablar de Mónaco y su pequeño principado que ha llenado miles de hojas de papel couché. Lujo y famosos en una actividad solo al alcance de unos pocos; que se ha universalizado con la Formula 1, que ha permitido publicitar el lujo de la ciudad estado. En esta ciudad, se debe destacar el Montecarlo que fue establecido en 1983 para tratar de paliar la enorme deuda del principado y atraer a la aristocracia inglesa que se había trasladado a la Costa Azul. Saltó a la fama al ser escenario de Casino Royale (en la última adaptación de la novela homónima de la saga de James Bond, en 2006).
En Estados Unidos, uno de los más llevados al cine es el Casino Bellagio, que saltó definitivamente a la popularidad universal con Resacón en las Vegas (2009), pero que también hemos podido ver en los Simpson, por ejemplo. También moderno, se levantó en 1998 en el centro de la ciudad mundial del juego: Las Vegas


Casinos online

En la actualidad, el mundo del casino se ha universalizado y ha llegado a gran numero de hogares. Ya no es necesario acudir a los grandes establecimientos, sino que a un click de ratón podemos acceder a sitios como 888 Casino Online en el que encontraremos los mejores juegos de azar como la ruleta o el Black Jack. Además, si actuamos con responsabilidad (y siempre siendo mayores de edad) podremos controlar nuestras ganancias y evitar las perdidas que suelen venir de la mano de los grandes centros de ocio y juego en el que se han convertido los casinos tradicionales.